Your browser version is outdated. We recommend that you update your browser to the latest version.


 

 Curso Cultivando la Felicidad:

Consejos Milenarios y Ejercicios de Psicología Ancestral para Suavizar el Ego

 

"Sólo una vez que hay cierto nivel de paz y armonía se comienza realmente a progresar en el camino espiritual hacia la liberación total de este plano de polaridades y confusión"

 

Hace más de dos milenios y medio el Buddha Siddhartha Gautama ya había resuelto el misterio de la felicidad: el cultivo de las Seis Perfecciones o Paramitas que van gradualmente disolviendo el ego y transformándonos en seres más livianos, flexibles, adaptables. Y hace dos milenios Patañjali codificó los Yoga Sutras en un libro donde se habla de Yama u observancias externas o sociales y Niyama u observancias internas o personales. Los Yama y Niyama nos dan las bases para aprender a vivir en armonía y paz con nuestro entorno y con nosotros mismos.

Este curso combina ambas enseñanzas de la psicología budista e hinduista en un todo coherente y significativo para nuestras vidas. Aparte de la teoría, que es mínima, se proponen variados ejercicios prácticos donde se aplican los principios de los Paramitas, Yamas y Niyamas a nuestra vida diaria para trabajar nuestros lados poco pulidos como seres humanos sociales y espirituales y así hacernos más livianos y fluidos.

 
Facilitador: Manu, PhD, Lama, E-RYT 500.  Para leer su bio, hacer clic aquí.
 

Resumen de contenidos del curso:

Clase 1: Introducción y la Perfección de la Generosidad

Se ofrece una visión general del curso, explicándose brevemente cada una de las Perfecciones o Paramitas del Budismo: generosidad (dana), virtud (shila), paciencia (kshanti), diligencia (virya), concentración (dhyana) y sabiduría (prajña); y del Hinduismo se explicarán las observancias sociales o Yamas —no-violencia (ahimsa), verdad (satya), no-robar (asteya), sexualidad ordenada (brahmacharya) y no-posesividad (aparigraha)— y las observancias personales o Niyamas —pureza (shaucha), contento (santosha), disciplina (tapas), estudio espiritual (svadhyaya) y entrega a algo superior (ishvara pranidhana).

La perfección de la generosidad está centrada en lo que el otro necesita, sin desear retribución, libre de los conceptos de quién da, el acto de dar, y a quién se da. Consiste en ofrecer lo que tenemos y lo que “no” tenemos. Se puede ofrecer nuestro mérito. Se puede ofrecer como forma de retribución y gratitud por la generosidad de la vida/universo hacia nosotros. Se hacen ejercicios en grupo para identificar áreas en las que somos particularmente egoístas y avaros y se ven formas de aplicar la perfección de la generosidad como antídoto a nuestro egoísmo y avaricia. Se da como tarea de la semana el cultivar la perfección de la generosidad en nuestras acciones, hablar y pensamientos (“cuerpo, palabra y mente”) e identificar nuestro egoísmo y avaricia y ver si somos capaces de aplicar su antídoto.

Clase 2: La perfección de Proteger la Vida

La perfección de la virtud es adaptarse a la cultura local para mantener la armonía, adoptando conductas y actitudes del cuerpo y palabra y mente que beneficien a otros. Revisaremos y practicaremos el cultivo de la virtud del cuerpo, específicamente en lo que concierne a proteger la vida y a ser físicamente inofensivos y su yama equivalente de la no-violencia (física) (ahimsa), incluyendo el concepto de no-violencia de Gandhi. Se hacen ejercicios en grupo para identificar áreas en las que somos particularmente violentos o dañinos y destructivos físicamente (esto incluye nuestra auto-destructividad y la falta de conciencia ecológica y destrucción de Gaia, la Madre Tierra) y se ven formas de aplicar la perfección de la virtud del cuerpo de proteger la vida como antídoto a nuestra violencia y destructividad. Se da como tarea de la semana el cultivar la protección de la vida y la inofensividad en nuestras acciones físicas e identificar nuestra destructividad y violencia y ver si somos capaces de aplicar su antídoto.

Clase 3: La Perfección de Respetar la Propiedad Ajena

Estudiamos y practicamos la perfección de la virtud del cuerpo de respetar la propiedad ajena (tanto material como no-material) y su yama equivalente del no-hurtar y no-robar (asteya). Se hacen ejercicios en grupo para identificar áreas en las que tal vez sin darnos cuenta estamos hurtando de otros y se ven formas de aplicar la perfección de la virtud del cuerpo de la protección de la propiedad ajena como antídoto a nuestro hurto. Se da como tarea de la semana el cultivar la protección de la propiedad ajena e identificar cuándo estamos hurtando de otros y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 4: La Perfección de la Sexualidad

Estudiamos y practicamos la perfección de la virtud del cuerpo de mantener una conducta sexual positiva, saludable, creativa y su yama equivalente de una sexualidad canalizada (brahmacharya). Se hacen ejercicios en grupo para determinar si nuestra conducta sexual diaria es positiva y en caso que no lo sea, se ven formas de aplicar la perfección de la sexualidad positiva como antídoto y de ver si podemos canalizar las energías de la sexualidad en formas más creativas y útiles para llegar a ser personas más plenas y gozosas. Se da como tarea de la semana el cultivar una sexualidad más saludable y positiva e identificar cuándo estamos involucrándonos en conductas sexuales destructivas y autodestructivas y poco creativas y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 5: La Perfección de la Verdad

Estudiamos y practicamos la virtud de la palabra veraz y su yama equivalente de la verdad (satya). Se hacen ejercicios en grupo para identificar áreas en las que estamos mintiéndole a otros y se ven formas de aplicar la perfección de la virtud de hablar la verdad como antídoto a nuestras mentiras. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud de hablar la verdad e identificar cuándo estamos mintiéndole a otros y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 6: La Perfección de la palabra de concordia, de la palabra suave y considerada, y de la economía en palabras

Estudiamos y practicamos la virtud de la palabra de concordia. Se hacen ejercicios en grupo para identificar áreas en las que estamos creando discordia y desarmonía entre las personas, sembrando intriga y provocando conflicto con nuestros comentarios y chismes. Se ven formas de aplicar la perfección de la virtud de hablar palabras de concordia como antídoto a nuestras palabras causantes de discordia. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud de hablar palabras de concordia e identificar cuándo estamos causando discordia, y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Estudiamos y practicamos la virtud de la palabra suave y considerada y su yama equivalente de la no-violencia (verbal) (ahimsa). Se hacen ejercicios en grupo para identificar áreas en las que estamos hiriendo a otros con nuestras palabras y comentarios. Se ven formas de aplicar la perfección de la virtud de hablar palabras suaves y consideradas como antídoto a nuestras palabras duras y violentas. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud de hablar palabras suaves y consideradas e identificar cuándo estamos hiriendo o incomodando a otros con nuestras palabras fuertes y groseras, y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Estudiamos y practicamos la virtud de economizar en palabras y su equivalente en el hinduismo del pilar de la sadhana del silencio (mauna). Se hacen ejercicios en grupo para identificar si tendemos a chismorrear sobre cosas vanas, sin importancia y a hablar por hablar, para rellenar el vacío del silencio y quemar el tiempo. Se ven formas de aplicar la perfección de la virtud de economizar en palabras como antídoto a nuestro hablar excesivo e irrelevante. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud de economizar en palabras e identificar cuándo estamos autocomplaciéndonos en chismes inútiles y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 7: La Perfección del Contento

Estudiamos y practicamos la virtud mental del estado de contento o contentamiento y sus equivalentes del yama de la no-posesividad (aparigraha) y del niyama del contento (santosha). Se hacen ejercicios en grupo para identificar nuestra codicia y se ven formas de aplicar la perfección de la virtud mental del estado de contento como antídoto a nuestra codicia. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud del contento mental e identificar cuándo estamos siendo codiciosos y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 8: La Perfección de la Pureza

Estudiamos y practicamos la virtud mental de la pureza y su niyama equivalente (shaucha). Se hacen ejercicios en grupo para identificar nuestra malicia y se verán formas de aplicar la perfección de la virtud mental de la pureza como antídoto a nuestra malicia. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud de la pureza mental e identificar cuándo estamos siendo maliciosos y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 9: La Perfección del Autoconocimiento

Estudiamos y practicamos la virtud mental de los puntos de vista correctos y su niyama complementario del estudio espiritual o de autoconocimiento (svadhyaya). Se hacen ejercicios en grupo para identificar nuestros puntos de vista erróneos que son un reflejo de nuestra ignorancia y ceguera espiritual y se ven formas de aplicar la perfección de la virtud mental de los puntos de vista correctos como antídoto a nuestra ceguera espiritual. Se habla de las cuatro contemplaciones que cambian la mente como ejemplos de puntos de vista correctos. Se da como tarea de la semana el cultivar la virtud de los puntos de vista correctos e identificar cuándo estamos usando puntos de vista incorrectos y ver si somos capaces de aplicar el antídoto.

Clase 10: La Perfección de la Paciencia

La paciencia es amor y aceptación, sin reactividad emocional, siempre al servicio de otros, generosos con nuestro tiempo y espacio. Se hacen ejercicios en grupo para identificar nuestra reactividad emocional, especialmente el enojo, nuestro egocentrismo y apuro, y se ven formas de aplicar la perfección de la paciencia como antídoto a nuestro egocentrismo, enojo y apuro. Se da como tarea de la semana el cultivar la perfección de la paciencia en nuestro cuerpo, palabra y mente e identificar nuestro egocentrismo, apuro y enojo y ver si somos capaces de aplicar su antídoto. Se habla brevemente de los estudios de biofeedback que muestran cómo la impaciencia y el enojo afectan adversamente la salud del corazón.

Clase 11: La Perfección de la Diligencia

La diligencia perseverante es un esfuerzo gozoso y entusiasta, lleno de vigor, siempre listo para servir a otros. Es un antídoto a la depresión. Se complementa muy bien con el niyama de la disciplina (tapas) y en muchos casos puede necesitar del yama de la sexualidad ordenada (brahmacharya) para poder desarrollarse. Se hacen ejercicios en grupo para identificar nuestra flojera, desanimo, cansancio, desilusión, depresión, desaliento en la vida, y se ven formas de aplicar la perfección de la diligencia perseverante y vigor como antídoto a nuestra flojera, cansancio y depresión. Se da como tarea de la semana el cultivar la perfección de la perseverancia diligente en nuestro cuerpo, palabra y mente e identificar nuestra flojera y desanimo y ver si somos capaces de aplicar su antídoto.

Clase 12: La Perfección de la Calma Mental y la Sabiduría

La concentración meditativa calma la mente y nos permite entrar en contacto más directo con la realidad y nuestra sabiduría interior. Nos ayuda a cambiar hábitos y vivir más relajadamente. Se complementa muy bien con el niyama de la disciplina mental (tapas). La sabiduría nos hace comprender que no estamos aislados ni separados del universo, sino más allá de las dualidades tales como la aceptación y el rechazo. La sabiduría se puede cultivar y alcanzar a través de la meditación junto a los niyamas del estudio espiritual y de autoconocimiento (svadhyaya) y de la entrega a algo superior—Dios o la divinidad (ishavara pranidhana). Probamos a modo de introducción a un curso de relajación y meditación algunos ejercicios para calmar la mente y concentrarla mejor. Estudiamos una tradición afín: El Ho’Oponopono según Dr. Ihaleakala Hew Len de Hawai.